Nueva entrada, espero que les guste, no se les olvide TWITTER & HOTMAIL ESTAN AQUI --->
Cuando me termine de maquillar con ayuda de Grace, por fin abri el empaque del vestido que tenia un vestido hermoso de color azul que busque luego en internet, y el unico que encontre, que se parecia mas o menos due este:
El caso es que era azul y estaba hermoso. Me encanto, y con el maquillaje de Grace y unos zapatos dorados me veia muy bien.
Al salir Grace me dijo que esperara en la sala en lo que Christopher salia de su cuarto y ella se arreglaba.
Y ahi llego un momento crucial en esta historia; podia irme, mandarles el vestido despues y no meterme en una historia de secretos y suspenso, o podia quedarme, bailar, desmentir lo que habia dicho Penelope e irme a mi casa con una sonrisa boba en la cara.
La vieja annabeth seguramente habria elegido la primera opcion, sin gastar su tiempo en hombres con problemas, pero habia cambiado y obvio elegi la segunda opcion.
Me sente cuidadosamente en el sillon de la sala, esperando a que los dos salieran. Cuando escuche el ruido de una puerta abrir y volver a cerrarse.
Era Christopher saliendo de su cuarto, que estaba distraido y concentrado a la vez tratando de ponerse una corbata, con demasiada dificultad.
No sabia si reirme de su cara de preocupacion por como ponerse, o quedarme embobada por como sin darse cuenta irradiaba inocencia, sensualidad, personalidad, arrogancia, misterio e inteligencia, todo sin que fuera planeado, era algo que supongo lo tenia desde su nacimiento o habia tardado años en pereccionar.
Opte por la segunda de nuevo pues el traje negro, que yo usualmente describia como "pinguinos burocratas" a todos los que los usaban, le quedaba perfectamente, solo que el en vez de usar un moño usaba una corbata con colores gris, blanco y negro que hacian por alguna razon que sus ojos se vieran de color grises.
-Te ves increible.- le dije sin pensarlo, pues queria tratar de hacerme la dificil y misteriosa, pero al verlo, me fue imposible.
-No si tu estas en la habitacion, sweetie*.- me dijo sonriendo, colgandose la corbata por un lado, dandose por vencido.
-Vamos ven, te voy a ayudar a ponertela.- le dije tratando de no sonrojarme por su comentario. Pero en eso me acorde de quienes me decian sweetie, antes, muchisimo tiempo antes de que decidiera venir a Nueva York, del "asunto innombrable" y de mi salida del mundo de mi papa y de ellos.
Mis tres mejores amigos, que habian insistido en decirme sweetie toda su vida pues cuando eramos pequeños me habia caido a un caldero de azucar en una fabrica a la que habiamos visitado.
Leonard, Anne-Lise y August.
Detuve a mis pensamientos en seco, pues si seguia pensando en ellos tres terminaria hecha un lago de lagrimas, y eso definitivamente no queria. Ademas habia logrado no pensar en ellos todo el tiempo desde mi llegada a Nueva York, y ahora el, Christopher, llegaba y sin darse cuenta me hacia abrir la puerta detras de la cual habia guardado el unico secreto que estaba segura, jamas le contaria a nadie. Ni siquiera a el mismo.
-¿Sabes poner corbatas?- me pregunto pues mi mano temblaba un poco. Me trate de tranquilizar, nadie sabia mi secreto aqui, por mas que Christopher me recordara a Leonard, no podia haber ninguna relacion entre ellos dos.
- Claro que se, me ofendes.- le dije forzando una sonrisa dulce en mi rostro.
-Muy bien, debes saber que yo fingi todo esto solo para que tuvieras las manos en mi cuello y ponerte aun mas incomoda.- me dijo riendose, y por un momento me recordo a como se reia Grace.
Me rei con el, y los pensamientos oscuros se fueron.
-Ya esta.- le dije cuando estuve segura de que la corbata se encontraba perfecta.
-Gracias.- me dijo sonriendo, mientras me rodeaba el cuello con sus brazos y se acercaba lentamente a mi oreja, yo me quede inmovil sin poder respirar siquiera, y me dijo muy bajito en la oreja, tan cerca que su aliento movio un poquito a mis aretes:
-Tu etiqueta esta afuera.- me dijo mientras me la arreglaba lentamente.
-¿Practicando para el baile?- grito Grace desde la puerta de cuarto, provocando que los dos saltaramos al mismo tiempo, asustados. Lo que obviamente causo al instante un ataque de risa de parte de Grace.
-My love, theres only you in my life, the only thing thats right...- djo cantando la cancion de endless love.
-Grace, siempre tienes que arruinar todo.- le dijo Christopher finjiendo enojo pero podia ver que se habia puesto rojo como yo.
-Ya es hora tortolos. Primero tenemos que salir, mezclarnos y luego va a comenzar el baile.- nos dijo mientras se ponia una bufanda beige encima de un vestido rojo. Camino hacia nosotros, y abrio la puerta de la entrada, que daba al jardin del lago donde todos mis compañeros paseaban a la luz del hermoso atardecer. Se veian tan hermoso.
Y aunque me daban ganas de solo disfrutar el momento, el atardecer me habia recordado algo...
Christopher no era el unico con secretos.
Annabeth- 3
Christopher- 1
Y aun cuando habia jurado jamas contarselo a nadie, sabia que llegaria un momento cuando le diria todo.
Preguntas
Publicado por
Mia
on domingo, 4 de septiembre de 2011
/
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Nueva entrada, espero que les guste, no se les olvide TWITTER & HOTMAIL ESTAN AQUI --->
Al escuchar el sonido del celular de Christopher trate de recordar todo lo que me habian enseñado de respetar la privacidad de los demas, pero por mas que pensaba en consejos y en dichos como: "La curiosidad mato el gato", mas ganas tenias de abrir la maleta y leer el mensaje.
Despues de mucho pensarlo decidi que esperaria a que Christopher me diera la ropa, y le pediria que se saliera y asi podria leer el mensaje.
Me sente en la orilla de la cama, tratando de parecer inocente y unos minutos despues Christopher entro por la puerta por la que habia salido con una blusa azul en sus manos.
- Grace no duerme aqui asi que vas a tener que resignarte con mi ropa.- me dijo mientras ponia el paquete de ropa en mis manos.
- Cualquier cosa es mejor que usar un vestido al ver una pelicula.- le dije sonriendo.
- Okay te voy a dejar sola un momento en lo que te arreglas, ¿Te parece?- me pregunto sonriendo mientras se acercaba a la puerta sonriendo.
- Okay ahorita los alcanzo.- le digo mientras el sale y despues cierra la puerta.
Me espero unos segundos hasta que escucho la musica de Warner Movies comenzar y las voces de Christopher y Grace.
Me levanto rapidamente y me acerco a la maleta, silenciosamente abro el cierre busco entre la ropa cuidadosamente, pero no pasan dos segundos cuando lo encuentro abajo de la primera blusa en la maleta. La pantalla esta prendida con un cuadro que dice: You have 1 New Message.
Abro la pantalla, pues es uno de esos celulares sidekick. Me meto en los mensajes y solo hay uno, el que le acaba de llegar. Esto se me hizo muy raro, pues al conocerlo en el bar tenia muchos amigos, seguro que tenia muchos contactos y mensajes, pero al buscarlos, el unico que encontre fue el de Grace, y el mensaje tambien provenia de ella. Sin pensarlo dos veces abri el mensaje para leerlo, decia algo asi:
Hermano me alegra que tu viaje a America te haya cambiado tanto, pero lo pienso bien y creo que no fue el pais sino la persona que conociste aqui, sabes que me refiero a Annabeth y cuando los veo juntos me siento feliz por ti porque nunca te vi tratar a una mujer asi en Londres, me acuerdo como tratabas a Giorgianna y me alegro de que decidieras ayudarle a nuestro papa en America. La verdad planeaba llegar y ver la casa hecha un desastre pero veo que estar lejos de nuestro padre y de Giorgianna te hizo mucho bien. Espero que no heches a perder lo tuyo con Annabeth, te quiero hermano y ya sabes tienes SIEMPRE una casa en Glaslow.
-Grace R. E.
Al terminar de leer el mensaje me quede idiotizada, tratando de pensar en como habia sido Christopher antes. El mensaje en vez de aclarar mis dudas habia creado mas preguntas...
¿Quien era Giorgianna y porque Christopher la trataba mal?
¿Porque habia viajado tanto?
¿La casa en la que estaba era en realidad de un amigo de Christopher o era de el?
¿En que negocios trabajaba el papa de Christopher?
¿Y porque diablos Graces firmaba con dos letras que no eran su apellido?
Y la ultima ¿Duncan era realmente el apellido de los dos?
Despues de estar un rato pensando en esto, guarde las cosas en su lugar y me puse la ropa que me habia traido Christopher, que eran un pants gris y una camiseta azul, sali de la habitacion descalza y vi que Christopher y Grace se reian de la pelicula.
Me sente a lado de Grace, lejos de Christopher y trate de poner atencion a lo que ellos dos se decian y a la pelicula, pero no pude.
Las preguntas seguian rondandome en la cabeza, y aunque queria saber las respuestas, no podia preguntarselo a Christopher pues pensaria mal de mi por leer sus mensajes y ademas el y yo no eramos nada, ni amigos, ni novios, nada.
Y asi desolada segui viendo la pelicula. Cuando comenzaron los creditos vi que Grace y Christopher se me quedaban viendo.
-¿Te comio la lengua el gato?.- dijo Grace riendose haciendo alusion a la pelicula que acababamos de ver: "Los Aristogatos"
-Hahaha, no, de hecho ya me tengo que ir.- les dije levantandome abruptamente, mientras trataba de alisarme el cabello.
-¿Y el baile?- me pregunto Christopher, pero yo sabia que de eso no estaba preocupado sino de que habia estado callada las dos horas de la pelicula, ignorandolos.
-Sera para otra vez Christopher, tengo una cosa que hacer a las siete y me tardo mucho en llegar a Nueva York.- dije inventando una excusa.
-Pero no te puedes ir asi vestida, ponte mi vestido y luego me lo regresas.- me dijo sonriendo Grace.
-No gracias, puedo decirle a mi papá que me mande uno.- les dije sonriendo pero por dentro estaba molesta porque tendria que pedirle un favor a mi papá.
-oh, okay.- me dijo Grace, desconcertada por mi cambio de actitud.
-¿Tendrian un celular que me presten?- les pregunte.
-Tengo uno en el jardin que tire para aventarme a la alberca y otro en mi maleta, ¿Cual quieres?- me pregunto Christopher.
-El de tu maleta esta bien.- le dije un poco nerviosa.
-Bien ahorita regreso.- me dijo con un tono de voz enojado. Se metio a su cuarto y yo me sente en el sofa.
-¿Que paso Annabeth?- me pregunto Grace procupada.
-Nada Grace, pero ¿enserio crees que voy a creer que esta casa es de un "amigo" de Christopher, cuando toda la casa esta llena de fotos de ustedes?- le pregunte haciendo las comillas con mis dedos.
-No puedo responderte eso, si mi hermano no te quiere decir algo es por una buena razon creemelo. Pero por ahora te puedo decir que esta casa es de un buen amigo de los dos.- me dijo sonriendo Grace mientras me daba unas palmaditas en la espalda.
-Okay.- le dije sin estar convencida completamente.
-Si le das una oportunidad, estoy segura de que al final el te va a contar todo, pero ahora apenas lo conoces, cuando el confie en ti completamente, el te dira todo, te lo aseguro.- me dijo sonriendo.
-Bueno.- le dije un poco mejor.
-Ahora, deberias ir al baile con el, pues si tu eres la Annabeth de la que todos los empleados estan hablando, mas te vale que te vean con una pareja.- me dijo haciendo una mueca.
-¿Que diablos dijo Penelope de mi?- dije enojada.
-Algo muy malo, que el solo hecho de venir sola solo lo confirma.- me dijo preocupada Grace.
-Okay, pero voy a ir al baile con Christopher solo porque me agrada no porque me convenga, ¿eh Grace?- le dije seria.
-¿Me ibas a utilizar Annabeth?- me dijo Christopher desde atras, causando que Grace muriera de risa.
-No deberias espiar las conversaciones de los demas.- le dije enfadada.
-Voy a pasar por alto que estas enfadada, estoy muy feliz de que vayas a acompañarme.- me dijo sonriendo angelicalmente
-Yo tambien.- le dije embobada.
Grace se levanto y me llevo al cuarto de Christopher con el vestido para arreglarnos.
Y mientras me arreglaba no pude evitar pensar en como habia cambiado tan rapidamente. De no creer en el amor, en las relaciones, en las novias acosadoras, en buscar a los hombres en vez de que ellos te busquen a ti, ahora yo era todo eso.
Habia pasado por alto sus secretos, una cosa que jamas habria permitido.
Habia cambiado por un hombre.
Al escuchar el sonido del celular de Christopher trate de recordar todo lo que me habian enseñado de respetar la privacidad de los demas, pero por mas que pensaba en consejos y en dichos como: "La curiosidad mato el gato", mas ganas tenias de abrir la maleta y leer el mensaje.
Despues de mucho pensarlo decidi que esperaria a que Christopher me diera la ropa, y le pediria que se saliera y asi podria leer el mensaje.
Me sente en la orilla de la cama, tratando de parecer inocente y unos minutos despues Christopher entro por la puerta por la que habia salido con una blusa azul en sus manos.
- Grace no duerme aqui asi que vas a tener que resignarte con mi ropa.- me dijo mientras ponia el paquete de ropa en mis manos.
- Cualquier cosa es mejor que usar un vestido al ver una pelicula.- le dije sonriendo.
- Okay te voy a dejar sola un momento en lo que te arreglas, ¿Te parece?- me pregunto sonriendo mientras se acercaba a la puerta sonriendo.
- Okay ahorita los alcanzo.- le digo mientras el sale y despues cierra la puerta.
Me espero unos segundos hasta que escucho la musica de Warner Movies comenzar y las voces de Christopher y Grace.
Me levanto rapidamente y me acerco a la maleta, silenciosamente abro el cierre busco entre la ropa cuidadosamente, pero no pasan dos segundos cuando lo encuentro abajo de la primera blusa en la maleta. La pantalla esta prendida con un cuadro que dice: You have 1 New Message.
Abro la pantalla, pues es uno de esos celulares sidekick. Me meto en los mensajes y solo hay uno, el que le acaba de llegar. Esto se me hizo muy raro, pues al conocerlo en el bar tenia muchos amigos, seguro que tenia muchos contactos y mensajes, pero al buscarlos, el unico que encontre fue el de Grace, y el mensaje tambien provenia de ella. Sin pensarlo dos veces abri el mensaje para leerlo, decia algo asi:
Hermano me alegra que tu viaje a America te haya cambiado tanto, pero lo pienso bien y creo que no fue el pais sino la persona que conociste aqui, sabes que me refiero a Annabeth y cuando los veo juntos me siento feliz por ti porque nunca te vi tratar a una mujer asi en Londres, me acuerdo como tratabas a Giorgianna y me alegro de que decidieras ayudarle a nuestro papa en America. La verdad planeaba llegar y ver la casa hecha un desastre pero veo que estar lejos de nuestro padre y de Giorgianna te hizo mucho bien. Espero que no heches a perder lo tuyo con Annabeth, te quiero hermano y ya sabes tienes SIEMPRE una casa en Glaslow.
-Grace R. E.
Al terminar de leer el mensaje me quede idiotizada, tratando de pensar en como habia sido Christopher antes. El mensaje en vez de aclarar mis dudas habia creado mas preguntas...
¿Quien era Giorgianna y porque Christopher la trataba mal?
¿Porque habia viajado tanto?
¿La casa en la que estaba era en realidad de un amigo de Christopher o era de el?
¿En que negocios trabajaba el papa de Christopher?
¿Y porque diablos Graces firmaba con dos letras que no eran su apellido?
Y la ultima ¿Duncan era realmente el apellido de los dos?
Despues de estar un rato pensando en esto, guarde las cosas en su lugar y me puse la ropa que me habia traido Christopher, que eran un pants gris y una camiseta azul, sali de la habitacion descalza y vi que Christopher y Grace se reian de la pelicula.
Me sente a lado de Grace, lejos de Christopher y trate de poner atencion a lo que ellos dos se decian y a la pelicula, pero no pude.
Las preguntas seguian rondandome en la cabeza, y aunque queria saber las respuestas, no podia preguntarselo a Christopher pues pensaria mal de mi por leer sus mensajes y ademas el y yo no eramos nada, ni amigos, ni novios, nada.
Y asi desolada segui viendo la pelicula. Cuando comenzaron los creditos vi que Grace y Christopher se me quedaban viendo.
-¿Te comio la lengua el gato?.- dijo Grace riendose haciendo alusion a la pelicula que acababamos de ver: "Los Aristogatos"
-Hahaha, no, de hecho ya me tengo que ir.- les dije levantandome abruptamente, mientras trataba de alisarme el cabello.
-¿Y el baile?- me pregunto Christopher, pero yo sabia que de eso no estaba preocupado sino de que habia estado callada las dos horas de la pelicula, ignorandolos.
-Sera para otra vez Christopher, tengo una cosa que hacer a las siete y me tardo mucho en llegar a Nueva York.- dije inventando una excusa.
-Pero no te puedes ir asi vestida, ponte mi vestido y luego me lo regresas.- me dijo sonriendo Grace.
-No gracias, puedo decirle a mi papá que me mande uno.- les dije sonriendo pero por dentro estaba molesta porque tendria que pedirle un favor a mi papá.
-oh, okay.- me dijo Grace, desconcertada por mi cambio de actitud.
-¿Tendrian un celular que me presten?- les pregunte.
-Tengo uno en el jardin que tire para aventarme a la alberca y otro en mi maleta, ¿Cual quieres?- me pregunto Christopher.
-El de tu maleta esta bien.- le dije un poco nerviosa.
-Bien ahorita regreso.- me dijo con un tono de voz enojado. Se metio a su cuarto y yo me sente en el sofa.
-¿Que paso Annabeth?- me pregunto Grace procupada.
-Nada Grace, pero ¿enserio crees que voy a creer que esta casa es de un "amigo" de Christopher, cuando toda la casa esta llena de fotos de ustedes?- le pregunte haciendo las comillas con mis dedos.
-No puedo responderte eso, si mi hermano no te quiere decir algo es por una buena razon creemelo. Pero por ahora te puedo decir que esta casa es de un buen amigo de los dos.- me dijo sonriendo Grace mientras me daba unas palmaditas en la espalda.
-Okay.- le dije sin estar convencida completamente.
-Si le das una oportunidad, estoy segura de que al final el te va a contar todo, pero ahora apenas lo conoces, cuando el confie en ti completamente, el te dira todo, te lo aseguro.- me dijo sonriendo.
-Bueno.- le dije un poco mejor.
-Ahora, deberias ir al baile con el, pues si tu eres la Annabeth de la que todos los empleados estan hablando, mas te vale que te vean con una pareja.- me dijo haciendo una mueca.
-¿Que diablos dijo Penelope de mi?- dije enojada.
-Algo muy malo, que el solo hecho de venir sola solo lo confirma.- me dijo preocupada Grace.
-Okay, pero voy a ir al baile con Christopher solo porque me agrada no porque me convenga, ¿eh Grace?- le dije seria.
-¿Me ibas a utilizar Annabeth?- me dijo Christopher desde atras, causando que Grace muriera de risa.
-No deberias espiar las conversaciones de los demas.- le dije enfadada.
-Voy a pasar por alto que estas enfadada, estoy muy feliz de que vayas a acompañarme.- me dijo sonriendo angelicalmente
-Yo tambien.- le dije embobada.
Grace se levanto y me llevo al cuarto de Christopher con el vestido para arreglarnos.
Y mientras me arreglaba no pude evitar pensar en como habia cambiado tan rapidamente. De no creer en el amor, en las relaciones, en las novias acosadoras, en buscar a los hombres en vez de que ellos te busquen a ti, ahora yo era todo eso.
Habia pasado por alto sus secretos, una cosa que jamas habria permitido.
Habia cambiado por un hombre.
Invitaciones y Rarezas
Publicado por
Mia
on viernes, 2 de septiembre de 2011
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Sali de la alberca y entramos a la casa. Como el aire estaba prendido comenze a temblar.
- Te tengo que buscar un vestido.- me dijo Grace sonriendo mientras se metia a una puerta junto a la sala.
Despues de unos minutos de silencio incomodo Christopher se aclaro la garganta.
-Siento mucho lo de mi hermana.- me dijo.
-No pasa nada, me cae bien, cuando no se esta burlando de mi.- le dije sonriendo pues ya se me habia pasado el enojo.
-Tengo una pregunta para ti, y se que va a sonar raro depues de todo lo que ha pasado, pero hay un baile al anochecer.- me dijo un poco nervioso mientras se revolvia el cabello.
-Esa no es una pregunta.- le dije sonriendo.
-¿Quieres que ponga de rodillas y todo?- me dijo sonriendo
-Pues si, despues de casi ahogarme, y pasar una humillacion publica de parte de tu hermana, creo que me merezco esto.-le dije en broma.
-En eso tienes razon Beth. Te debo una.- me dijo sonriendo y de repente se apoyo en la pared y se comenzo a poner de rodillas.
-¿Que haces? ¡Era una broma Christopher!- le dije un poco asustada pensando en lo que las demas personas pensarian si nos vieran asi.
-Annabeth Marie Jones ¿Te gustaria ir al baile de esta noche conmigo?- me dijo sonriendo mientras me daba la mano. Y a pesar de que estaba muerta de la pena, debo admitir que toda la situacion se sentia muy bien y justo cuando estaba por contestarle se abrio la puerta de la sala.
-Dios mio, los dejo dos minutos y ya le estas proponiendo matrimonio.- nos dijo Grace con una mano en la cintura mientras que con la otra sostenia la funda de un vestido.
-Claro que si, Christopher.- le dije sonriendo mientras me acercaba a Grace a ver el vestido.
-Si a mi proposicion o a la de Grace.- me dijo sonriendo.
-Por ahora solo a la tuya Christopher.- le dije sonriendo.- Y por cierto, mi segundo nombre no es Marie, no tengo segundo nombre.
-La inspiracion del momento.- me respondio Christopher sonriendo.
-Este es tu vestido.- me dijo Grace interrumpiendonos.
-Gracias Grace.- le dije antes de tomarlo.
-Hay que quedarnos en la casa hasta que anochezca. Va a ser mas divertido que ver a los jefes de tus jefes, ¿No lo crees Annabeth?- me dijo sonriendo Christoppher mientras se desenpolvaba los pantalones.
-Esta bien, ¿pero que haremos mientras?- le pregunte.
-No quiero saber lo que realmente piensas hermano.- le dijo Grace volviendo a reirse como loca.
-Muy graciosa Grace, de hecho iba a sugerir que jugaramos un juego o podemos ver una pelicula.- nos dijo a las dos sonriendo.
-La pelicula me parece bien pero vas a tener que prestarle ropa porque no creo que quiera ver una pelicula con un vestido, es incomodo, creanme lo he intentado.- nos dijo mientras se acercaba a la tv de plasma en la sala, despues la vi sacando varios DVD´s.
-Muy bien, ven vamos a mi cuarto.- me dijo Christopher señalandome una puerta a un lado de la sala.
-Dejen la puerta abierta no quiero mal entendidos.- nos grito Grace desde la sala.
-¡Si me dieran un dolar por cada vez que te entrometes Grace...!- le dijo en tono de amenaza.
-Me donarias todo el dinero por hacerte rico.- le dijo sonriendo.
Al llegar a la habitacion me abrio la puerta para dejarme pasar, y azoto la puerta, para que Grace se muriera de risa.
-Si quieres sientate en lo que yo te busco algo de ropa.- me dijo sonriendo, se dio la vuelta y abrio una puerta corrediza que despues cerro.
Lo espero unos minutos y como me aburri comenze a explorar el lugar, no habia fotos asi que no sabia como se veia el amigo de Christopher, solo habia fotos de Christopher y de Grace por todo el cuarto. Esto era demasiado sospechoso; me acerque a su maleta y engrapados en su manija estaban varias etiquetas con nombres de los paises en los que la maleta habia estado.
Habia nombres que conocia como Glaslow, Holanda, Paris, Singapur, Bangladesh, pero habia otros con nombres y letras tan extrañas que dudo encontraria en un mapa.
Definitivamente esto se volvia cada vez mas raro y justo cuando mi mente comenzaba a hacer conecciones, la maleta de Christopher comenzo a zumbar, era su celular, le habia llegado un mensaje.
- Te tengo que buscar un vestido.- me dijo Grace sonriendo mientras se metia a una puerta junto a la sala.
Despues de unos minutos de silencio incomodo Christopher se aclaro la garganta.
-Siento mucho lo de mi hermana.- me dijo.
-No pasa nada, me cae bien, cuando no se esta burlando de mi.- le dije sonriendo pues ya se me habia pasado el enojo.
-Tengo una pregunta para ti, y se que va a sonar raro depues de todo lo que ha pasado, pero hay un baile al anochecer.- me dijo un poco nervioso mientras se revolvia el cabello.
-Esa no es una pregunta.- le dije sonriendo.
-¿Quieres que ponga de rodillas y todo?- me dijo sonriendo
-Pues si, despues de casi ahogarme, y pasar una humillacion publica de parte de tu hermana, creo que me merezco esto.-le dije en broma.
-En eso tienes razon Beth. Te debo una.- me dijo sonriendo y de repente se apoyo en la pared y se comenzo a poner de rodillas.
-¿Que haces? ¡Era una broma Christopher!- le dije un poco asustada pensando en lo que las demas personas pensarian si nos vieran asi.
-Annabeth Marie Jones ¿Te gustaria ir al baile de esta noche conmigo?- me dijo sonriendo mientras me daba la mano. Y a pesar de que estaba muerta de la pena, debo admitir que toda la situacion se sentia muy bien y justo cuando estaba por contestarle se abrio la puerta de la sala.
-Dios mio, los dejo dos minutos y ya le estas proponiendo matrimonio.- nos dijo Grace con una mano en la cintura mientras que con la otra sostenia la funda de un vestido.
-Claro que si, Christopher.- le dije sonriendo mientras me acercaba a Grace a ver el vestido.
-Si a mi proposicion o a la de Grace.- me dijo sonriendo.
-Por ahora solo a la tuya Christopher.- le dije sonriendo.- Y por cierto, mi segundo nombre no es Marie, no tengo segundo nombre.
-La inspiracion del momento.- me respondio Christopher sonriendo.
-Este es tu vestido.- me dijo Grace interrumpiendonos.
-Gracias Grace.- le dije antes de tomarlo.
-Hay que quedarnos en la casa hasta que anochezca. Va a ser mas divertido que ver a los jefes de tus jefes, ¿No lo crees Annabeth?- me dijo sonriendo Christoppher mientras se desenpolvaba los pantalones.
-Esta bien, ¿pero que haremos mientras?- le pregunte.
-No quiero saber lo que realmente piensas hermano.- le dijo Grace volviendo a reirse como loca.
-Muy graciosa Grace, de hecho iba a sugerir que jugaramos un juego o podemos ver una pelicula.- nos dijo a las dos sonriendo.
-La pelicula me parece bien pero vas a tener que prestarle ropa porque no creo que quiera ver una pelicula con un vestido, es incomodo, creanme lo he intentado.- nos dijo mientras se acercaba a la tv de plasma en la sala, despues la vi sacando varios DVD´s.
-Muy bien, ven vamos a mi cuarto.- me dijo Christopher señalandome una puerta a un lado de la sala.
-Dejen la puerta abierta no quiero mal entendidos.- nos grito Grace desde la sala.
-¡Si me dieran un dolar por cada vez que te entrometes Grace...!- le dijo en tono de amenaza.
-Me donarias todo el dinero por hacerte rico.- le dijo sonriendo.
Al llegar a la habitacion me abrio la puerta para dejarme pasar, y azoto la puerta, para que Grace se muriera de risa.
-Si quieres sientate en lo que yo te busco algo de ropa.- me dijo sonriendo, se dio la vuelta y abrio una puerta corrediza que despues cerro.
Lo espero unos minutos y como me aburri comenze a explorar el lugar, no habia fotos asi que no sabia como se veia el amigo de Christopher, solo habia fotos de Christopher y de Grace por todo el cuarto. Esto era demasiado sospechoso; me acerque a su maleta y engrapados en su manija estaban varias etiquetas con nombres de los paises en los que la maleta habia estado.
Habia nombres que conocia como Glaslow, Holanda, Paris, Singapur, Bangladesh, pero habia otros con nombres y letras tan extrañas que dudo encontraria en un mapa.
Definitivamente esto se volvia cada vez mas raro y justo cuando mi mente comenzaba a hacer conecciones, la maleta de Christopher comenzo a zumbar, era su celular, le habia llegado un mensaje.
Grace
Publicado por
Mia
on lunes, 15 de agosto de 2011
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Esta entrada va dedicada a Rommi* que me dio un premio hace unos dias, mientras le hago un premio, este es el regalo de agradecimiento, espero que te guste, con mucho cariño te lo doy y sigue escribiendo ese INCREIBLE blog que tienes enserio!!!
Sin pensar en las consecuencias, solte el aire que tenia en los pulmones. Trate de recordar como salir a la superficie pero por mas que movia las manos, no podia salir al cielo que veia encima de mi cabeza, algo me detenia, y el aire se me estaba acabando.
Estaba desesperada, y de repente senti un jalon, y vi la cara preocupada de Christopher.
-Dios mio, ¿Estas bien?- me pregunto.
-¡Quitamelo!- le dije desesperada.
-¿Que?- me pregunto mientras me sacudia para tratar de mantenerme en la superficie.
-El vestido, esta atorado en algo- le dije mientras trataba de ayudarlo pedaleando.
-Ah.. si, a ver, volteate.- me dijo obviamente incomodo. Me voltie y senti como rasgaba con cuidado mi vestido.
-Creo que se atoro con el ancla, Beth.- me dijo obviamente tratando de distraerme, pero le segui la corriente, pues ya que el susto habia pasado, esta era una situacion demasiado incomoda.
-¿Un ancla?- le pregunte.
-De un barco ingles, la compro mi amigo y la mando poner en la pared de la alberca. Si supieras nadar, podrias meterte bajo el agua y verla- me dijo obviamente enojado.
-¿Porque estas enojado?- le pregunte.
-Como que porque, por varias cosas Annabeth, ¿Porque no me dijiste que no sabias nadar?-me dijo molesto mientras seguia tratando de desanclar el vestido.
-No pense que me meterias a la alberca. Y ademas, si se nadar... en albercas poco profundas- le dije.
-Touche. Ya esta listo, espera aqui mientras voy por una toalla.- me dijo mientras salia de la alberca, y se dirigia a las puertas corredizas de la casa.
Mientras yo me acercaba a la orilla de la alberca, para sostenerme. Ahora que estaba sola y el susto habia pasado podia pensar en lo espantosamente ridicula y vergonzosa situacion en la que me habia metido.
No podia creer esto. No habiamos tenido nuestra primera cita y ya habia me habia quitado el vestido. Dios si comienzo a divagar, cuando el regrese no tardare en empezar a tartamudear.
Lo primero que tenia que hacer era ir a buscar a Marla a que me buscara algo que ponerme, o mejor aun, tenia que irme lo mas rapido posible, no podia estar aqui.
La puerta trasera se abrio y de la casa salio Christopher con una toalla azul y una muchacha mas joven que yo, que parecia que le estaba dando un ataque, pero realmente se estaba riendo a carcajadas.
Christopher parecia obviamente incomodo.
-Hola tu debes ser Annabeth.- y al parecer mi nombre le trajo otro ataque de risa.
-Podrias calmarte Grace, eres imposible.- le dijo Christopher mientras se agachaba a la alberca y me pasaba la toalla.
-Gracias.- le dije, gracias a dios todavia me quedaba el forro del vestido. Tome la toalla y me acerque cuidadosamente a las escaleras para salir.
Cuando pude salir por fin, Grace seguia muerta de la risa.
-Annabeth, esta es mi hermana Grace, tiene la mentalidad de una niña de dos años.- me dijo mientras volteaba a ver a su hermana con el ceño fruncido.
-¡Hey! No hay porque ser groceros, es solo que esta es la situacion mas graciosa que he visto, sin ofender Annabeth.- me dijo completamente roja pero mas calmada.
-No importa. Yo no sabia que Christopher tuviera una hermana.- le dije tratando de ser educada.
-¿Cual Christopher?- me pregunto seria.
-Tu hermano.- Le dije señalandolo.
-¿Mi her....? ahhh si, mi hermano.- me dijo obviamente confundida despues de voltear a ver a Christopher.
Esto era sin duda la situacion mas embarazosa en la que me habia metido en muchos años y sin embargo hay personas en nuestra vida que por mas apenados que estemos nos hacen sentir en casa, asi fue exactamente como NO me senti ese dia cuando conoci a Grace, pero lo que no sabia en ese entonces era en todo en lo que ella me ayudaria en los siguientes años.
Sin pensar en las consecuencias, solte el aire que tenia en los pulmones. Trate de recordar como salir a la superficie pero por mas que movia las manos, no podia salir al cielo que veia encima de mi cabeza, algo me detenia, y el aire se me estaba acabando.
Estaba desesperada, y de repente senti un jalon, y vi la cara preocupada de Christopher.
-Dios mio, ¿Estas bien?- me pregunto.
-¡Quitamelo!- le dije desesperada.
-¿Que?- me pregunto mientras me sacudia para tratar de mantenerme en la superficie.
-El vestido, esta atorado en algo- le dije mientras trataba de ayudarlo pedaleando.
-Ah.. si, a ver, volteate.- me dijo obviamente incomodo. Me voltie y senti como rasgaba con cuidado mi vestido.
-Creo que se atoro con el ancla, Beth.- me dijo obviamente tratando de distraerme, pero le segui la corriente, pues ya que el susto habia pasado, esta era una situacion demasiado incomoda.
-¿Un ancla?- le pregunte.
-De un barco ingles, la compro mi amigo y la mando poner en la pared de la alberca. Si supieras nadar, podrias meterte bajo el agua y verla- me dijo obviamente enojado.
-¿Porque estas enojado?- le pregunte.
-Como que porque, por varias cosas Annabeth, ¿Porque no me dijiste que no sabias nadar?-me dijo molesto mientras seguia tratando de desanclar el vestido.
-No pense que me meterias a la alberca. Y ademas, si se nadar... en albercas poco profundas- le dije.
-Touche. Ya esta listo, espera aqui mientras voy por una toalla.- me dijo mientras salia de la alberca, y se dirigia a las puertas corredizas de la casa.
Mientras yo me acercaba a la orilla de la alberca, para sostenerme. Ahora que estaba sola y el susto habia pasado podia pensar en lo espantosamente ridicula y vergonzosa situacion en la que me habia metido.
No podia creer esto. No habiamos tenido nuestra primera cita y ya habia me habia quitado el vestido. Dios si comienzo a divagar, cuando el regrese no tardare en empezar a tartamudear.
Lo primero que tenia que hacer era ir a buscar a Marla a que me buscara algo que ponerme, o mejor aun, tenia que irme lo mas rapido posible, no podia estar aqui.
La puerta trasera se abrio y de la casa salio Christopher con una toalla azul y una muchacha mas joven que yo, que parecia que le estaba dando un ataque, pero realmente se estaba riendo a carcajadas.
Christopher parecia obviamente incomodo.
-Hola tu debes ser Annabeth.- y al parecer mi nombre le trajo otro ataque de risa.
-Podrias calmarte Grace, eres imposible.- le dijo Christopher mientras se agachaba a la alberca y me pasaba la toalla.
-Gracias.- le dije, gracias a dios todavia me quedaba el forro del vestido. Tome la toalla y me acerque cuidadosamente a las escaleras para salir.
Cuando pude salir por fin, Grace seguia muerta de la risa.
-Annabeth, esta es mi hermana Grace, tiene la mentalidad de una niña de dos años.- me dijo mientras volteaba a ver a su hermana con el ceño fruncido.
-¡Hey! No hay porque ser groceros, es solo que esta es la situacion mas graciosa que he visto, sin ofender Annabeth.- me dijo completamente roja pero mas calmada.
-No importa. Yo no sabia que Christopher tuviera una hermana.- le dije tratando de ser educada.
-¿Cual Christopher?- me pregunto seria.
-Tu hermano.- Le dije señalandolo.
-¿Mi her....? ahhh si, mi hermano.- me dijo obviamente confundida despues de voltear a ver a Christopher.
Esto era sin duda la situacion mas embarazosa en la que me habia metido en muchos años y sin embargo hay personas en nuestra vida que por mas apenados que estemos nos hacen sentir en casa, asi fue exactamente como NO me senti ese dia cuando conoci a Grace, pero lo que no sabia en ese entonces era en todo en lo que ella me ayudaria en los siguientes años.
La alberca
Publicado por
Mia
on jueves, 21 de julio de 2011
/
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Caminaba yo hacia el puesto de bebidas, sintiendome completamente humillada por todos. Y estaba lamaentando haber ido cuando por fin llegue a la fila de las bebidas.
Desde donde estaba podia ver el interior de la casa donde se encontraban algunos hombres tomando cocteles, como si la vida solo fueran bocadillos y brunches en lugares como Italia. No los envidiaba pues yo habia vivido una vida parecida hasta que habia decidido hacer mi propio camino sin la ayuda de mi padre.
Empezaba a aburrirme de la fila, y a enojarme pues todas las miradas me seguian, cuando por fin llego mi turno en la fila, y debo decir que el bartender estaba muy bien, o talvez era yo, que me sentia sola.
El caso es que comenzaba a flirtear cuando oi su voz. Esa voz que creia que jamas volveria a oir. Y lo mas raro es que venia de atras de la casa a la que me tenian prohibido entrar.
¿Que si estaba imaginando su voz? Pero como dicen por ahi, la curiosidad mato el gato. Asi que deje las bebidas en la mesa y camine lentamente hacia la parte de atras.
Las personas que habian estado platicando en la casa se habian salido, pero aun podia oir su voz, hablando.
Cuando le di la vuelta a la casa completamente, pude ver una alberca muy grande con agua cristalina, varias mesas con sombrillas, unas camillas y a la entrada del bosque en la parte trasera estaba un muchacho hablando por celular.
-¿Christopher?- le pregunte sorprendida. Inmediatamente el colgo el telefono, asustado. Pero al verme sonrio.
-¿Que acaso me acosas, Beth?- me dijo sonriendo picaramente, levantando una ceja.
Talvez no me acuerde del vestido de coctel que traia esa tarde pero recuerdo muy bien lo que traia Christopher. Un pantalon caqui, una camiseta de color azul y un chaleco con tela de sueter de colores gris, beige, y negro. Todo su atuendo lo hacia parecer aun mas guapo a la luz del sol.
-No lo hago, de hecho te iba a preguntar que haces tu aqui.- le dije mientras me acercaba a donde estaba.
-Tengo amigos con influencias, que de hecho son dueños de esta casa.- me dijo mientras la señalaba y daba unos pasos hacia mi.
-Yo trabajo con algunos de los invitados de tu amigo. Vengo con una amiga para no aburrirme en esta fiesta tan...-me quede callada pensando en como describir esta fiesta que habia sido tan humillante para mi.
-Aburrida es como la describo yo.- me dijo riendose. De repente a mi se me ocurrio una idea, y antes de que cambiara de opinion la dije:
-Si es tan aburrida, ¿Porque no jugamos un juego?- le dije sonriendo.
-¿Estarias dispuesta a jugar contra alguien que apenas conoces?- me dijo sonriendo aun mas provocativamente, mientras se acercaba aun mas hacia mi. Yo en vez de contestar a su pregunta le dije:
-Te reto a meterte en la alberca.- le dije señalandola, pues no se habia ocurrido nada mejor.
El sonrio y volteo al cielo, pensando.
-Yo si me meteria, pero, ¿Lo harias tu?- me pregunto sonriendo,mientras caminaba hacia la alberca.
-Claro que si.- Yo era obvio que no me meteria, pero el no se iba a meter, estaba jugando seguro.
-Ok.- y asi de rapido, sin que yo pudiera hacer nada, tiro su celular lejos y se avento al agua con todo y ropa.
-¡Christopher!- le grite mientras corria a la alberca.
-Estoy bien, estoy bien.-me dijo mientras se secaba los ojos.
-Dios, pense que no lo harias.- le dije.
-Yo siempre cumplo mis promesas, ahora te falta nomas meterte tu.- me dijo sonriendo.
-Yo no puedo, mi vestido...-le dije mientras me lo arreglaba, nerviosa.
-Dios alguien viene, ayudame a salir, corre.- me dijo sacando una mano del agua. La tome, asustada y nerviosa. Y lo siguiente que supe fue que cai en el agua. En una alberca muy honda.
La verdad es que debi haberle mencionado que mi vestido no era la razon por la cual no queria meterme a la alberca, sino, que no sabia nadar.
Desde donde estaba podia ver el interior de la casa donde se encontraban algunos hombres tomando cocteles, como si la vida solo fueran bocadillos y brunches en lugares como Italia. No los envidiaba pues yo habia vivido una vida parecida hasta que habia decidido hacer mi propio camino sin la ayuda de mi padre.
Empezaba a aburrirme de la fila, y a enojarme pues todas las miradas me seguian, cuando por fin llego mi turno en la fila, y debo decir que el bartender estaba muy bien, o talvez era yo, que me sentia sola.
El caso es que comenzaba a flirtear cuando oi su voz. Esa voz que creia que jamas volveria a oir. Y lo mas raro es que venia de atras de la casa a la que me tenian prohibido entrar.
¿Que si estaba imaginando su voz? Pero como dicen por ahi, la curiosidad mato el gato. Asi que deje las bebidas en la mesa y camine lentamente hacia la parte de atras.
Las personas que habian estado platicando en la casa se habian salido, pero aun podia oir su voz, hablando.
Cuando le di la vuelta a la casa completamente, pude ver una alberca muy grande con agua cristalina, varias mesas con sombrillas, unas camillas y a la entrada del bosque en la parte trasera estaba un muchacho hablando por celular.
-¿Christopher?- le pregunte sorprendida. Inmediatamente el colgo el telefono, asustado. Pero al verme sonrio.
-¿Que acaso me acosas, Beth?- me dijo sonriendo picaramente, levantando una ceja.
Talvez no me acuerde del vestido de coctel que traia esa tarde pero recuerdo muy bien lo que traia Christopher. Un pantalon caqui, una camiseta de color azul y un chaleco con tela de sueter de colores gris, beige, y negro. Todo su atuendo lo hacia parecer aun mas guapo a la luz del sol.
-No lo hago, de hecho te iba a preguntar que haces tu aqui.- le dije mientras me acercaba a donde estaba.
-Tengo amigos con influencias, que de hecho son dueños de esta casa.- me dijo mientras la señalaba y daba unos pasos hacia mi.
-Yo trabajo con algunos de los invitados de tu amigo. Vengo con una amiga para no aburrirme en esta fiesta tan...-me quede callada pensando en como describir esta fiesta que habia sido tan humillante para mi.
-Aburrida es como la describo yo.- me dijo riendose. De repente a mi se me ocurrio una idea, y antes de que cambiara de opinion la dije:
-Si es tan aburrida, ¿Porque no jugamos un juego?- le dije sonriendo.
-¿Estarias dispuesta a jugar contra alguien que apenas conoces?- me dijo sonriendo aun mas provocativamente, mientras se acercaba aun mas hacia mi. Yo en vez de contestar a su pregunta le dije:
-Te reto a meterte en la alberca.- le dije señalandola, pues no se habia ocurrido nada mejor.
El sonrio y volteo al cielo, pensando.
-Yo si me meteria, pero, ¿Lo harias tu?- me pregunto sonriendo,mientras caminaba hacia la alberca.
-Claro que si.- Yo era obvio que no me meteria, pero el no se iba a meter, estaba jugando seguro.
-Ok.- y asi de rapido, sin que yo pudiera hacer nada, tiro su celular lejos y se avento al agua con todo y ropa.
-¡Christopher!- le grite mientras corria a la alberca.
-Estoy bien, estoy bien.-me dijo mientras se secaba los ojos.
-Dios, pense que no lo harias.- le dije.
-Yo siempre cumplo mis promesas, ahora te falta nomas meterte tu.- me dijo sonriendo.
-Yo no puedo, mi vestido...-le dije mientras me lo arreglaba, nerviosa.
-Dios alguien viene, ayudame a salir, corre.- me dijo sacando una mano del agua. La tome, asustada y nerviosa. Y lo siguiente que supe fue que cai en el agua. En una alberca muy honda.
La verdad es que debi haberle mencionado que mi vestido no era la razon por la cual no queria meterme a la alberca, sino, que no sabia nadar.
El dia de campo
Publicado por
Mia
on lunes, 11 de julio de 2011
/
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Bueno chicos blogueros, que no encontraron algo que ver en TV y dijeron: Ay que leer el blog de Mia, les voy a pedir una disculpa del tamaño del mundo por no escribir en mas de un mes, pero este mes fue dificil por la escuela, mi laptop rota y el hecho de que me estoy cambiando de casa. Asi que para darles las gracias por no eliminarme y dejar de seguirme les dejo DOS ENTRADAS seguidas, asi es oyeron bien, DOS ENTRADAS, que espero no les aburran, y espero verlos la proxima semana pues aunque me voy de vacaciones hare lo posible para escribir una entrada nueva.
Otra cosa, cree un correo para que me escriban y para que me den sus sugerencias, para la historia, un lugar para hablar de cosas, de series, peliculas, obras de teatro, perros con pulgas, de la vieja que vive enfrente a tu casa, etc. De lo que quieran... el mail es este: yluegoloconoci@hotmail.com
si, ya se que el nombre es super imaginativo, pero que se le puede hacer?
Los quiero y espero que la entrada les guste.
MIA
-----------------------------------
Como dije, pase toda la semana buscando a Christopher, pero el viernes me di por vencida, el viernes estaba desesperada. Le pedi a Marla, a Laura y a Carol, que me acompañaran a cazar chicos en los antros, para tener a alguien con quien salir el sabado en el dia de campo.
Ellas entusiasmadas aceptaron pues querian usar mi cardet, y les gustaba ir de cazeria.
Llegamos a un antro, al SunDance Club, vaya por Dios si todos estaban guapos. Trate con varios, sin sonar desesperada, pero las bebidas seguian llegando, y hubo un momento en que todos me parecian ingleses. En esas estaba, bailando y flirteando cuando me cai y me golpie en el brazo.
Lo ultimo que supe es que, el tipo con el que estaba, Gabriel creo, se rio de mi antes de tratar de atraparme.
Desperte a la mañana siguiente en mi casa, con dolor de cabeza y un pequeño moreton en el brazo. Dios mio, no era necesario ser adivina para saber que este dia de campo iba a ser el peor dia de mi vida.
Desayune un poco, tome un poco de cafe, hable un rato con Marla, y al final, me meti a bañar y a arreglarme.
Me peine, me maquille, lei unas revistas, me peine de nuevo, me pinte las uñas, elegi unos zapatos y al final me puse el vestido de coctel.
Salimos al mismo tiempo Marla y yo, se veia muy guapa en su vestido, no podia creer que no hubiera conseguido una pareja.
-Hey Anna, no se como decirte esto, pero en la fiesta de campo, voy a estar con otra persona, Michael de Contabilidad. Me acaba de llamar, no quiere estar solo, y pues te habria conseguido a alguien pero Penelope al parecer esparcio un rumor acerca de ti, del que yo no sabia nada por cierto, y en la oficina todos te van a ver mal.- me dijo mordiendose la uña del indice.
Yo obvio me quede callada, pues la furia que estaba desde ayer, cuando no podia encontrar una cita, no era nada comparada con la que sentia por la traicion de mi mejor amiga.
-Amiga no te molestes, ya ahorita estaba pensando que seria mejor plan salir de compras, ir a algun spa, y salir a comer. Yo obvio puedo salir con Michael otro dia, y asi nos evitaremos las humillaciones.- me dijo sonriendo honestamente mientras se levantaba para darme un abrazo.
-No Marla, no es necesario, es otra de las peleas con Penelope, seguro nadie lo va a creer de verdad. Ademas no puedes dejar esperando a Michael, y yo no puedo faltar pues los chismes solo aumentarian.- le dije sonriendo.
-Que linda amiga. Ya sabes que si necesitas que nos vayamos, tomamos el tren y regresamos a la ciudad.- me dijo sonriendo mientras me daba unas palmaditas en la espalda.
Despues de tomar nuestras bolsas y volver a checar nuestros vestidos, salimos a la calle y tomamos un taxi a la estacion del tren, para poder salir de la ciudad.
Salimos de SoHo, para adentrarnos a New Jersey. Nos dirigimos a Stony Point, donde ya se podian ver los bosques.
Tomamos un taxi a 7 Lakes Drive, y Marla que habia nacido y crecido en New York, le dijo la direccion correcta a el taxista, yo lo unico que sabia era que ibamos al Lago Sebago, a una casa de una compañia de autos Europea, que era una de las compañias que nos pedian sloganes.
Despues de casi dos horas llegamos a la casa. Era blanca, grande y moderna, daba directamente a el lago, y habia varias motos estacionadas. Solo las personas importantes las podian usar, y solo despues de la comida y de la conferencia. Yo y Marla obvio ni lo habiamos pensado, incluso Penelope que tenia favores de la gente importante, no podia entrar en la casa ni usar los botes y las motos. Ella lo unico que podia hacer que nosotras no podiamos, era saludar a los jefes de las compañias, para poder obtener un asenso o un mejor trabajo.
Al llegar, la gente ya estaba comiendo botanas y tomando bebidas. Las mujeres coqueteaban con los hombres, los hombres hablaban de las motos y las gentes mayores hablaban de la compañia que dirigian. Pude identificar a algunos de mi oficina, todos notaron cuando llegamos y algunos se reian descaradamente.
Marla me apreto el brazo y me dijo:
-¿Quieres que nos vayamos?- me pregunto en voz baja. Yo levante la cabeza, sonrei y le dije:
-No, hay que quedarnos. Tu busca a Michael y yo voy por unas bebidas.-
Me separe de ella y me fui hacia el porche de la casa, donde servian las bebidas.
Me sentia tan humillada. No tenia pareja, estaba sola, mis compañeros se reian de mi, y estaba cien por ciento segura de que todo iba a terminar mal.
Ahora que veo todas mis preocupaciones ese dia pienso: "¿Porque me preocupe tanto, si todo iba a terminar tan bien?"
Otra cosa, cree un correo para que me escriban y para que me den sus sugerencias, para la historia, un lugar para hablar de cosas, de series, peliculas, obras de teatro, perros con pulgas, de la vieja que vive enfrente a tu casa, etc. De lo que quieran... el mail es este: yluegoloconoci@hotmail.com
si, ya se que el nombre es super imaginativo, pero que se le puede hacer?
Los quiero y espero que la entrada les guste.
MIA
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Como dije, pase toda la semana buscando a Christopher, pero el viernes me di por vencida, el viernes estaba desesperada. Le pedi a Marla, a Laura y a Carol, que me acompañaran a cazar chicos en los antros, para tener a alguien con quien salir el sabado en el dia de campo.
Ellas entusiasmadas aceptaron pues querian usar mi cardet, y les gustaba ir de cazeria.
Llegamos a un antro, al SunDance Club, vaya por Dios si todos estaban guapos. Trate con varios, sin sonar desesperada, pero las bebidas seguian llegando, y hubo un momento en que todos me parecian ingleses. En esas estaba, bailando y flirteando cuando me cai y me golpie en el brazo.
Lo ultimo que supe es que, el tipo con el que estaba, Gabriel creo, se rio de mi antes de tratar de atraparme.
Desperte a la mañana siguiente en mi casa, con dolor de cabeza y un pequeño moreton en el brazo. Dios mio, no era necesario ser adivina para saber que este dia de campo iba a ser el peor dia de mi vida.
Desayune un poco, tome un poco de cafe, hable un rato con Marla, y al final, me meti a bañar y a arreglarme.
Me peine, me maquille, lei unas revistas, me peine de nuevo, me pinte las uñas, elegi unos zapatos y al final me puse el vestido de coctel.
Salimos al mismo tiempo Marla y yo, se veia muy guapa en su vestido, no podia creer que no hubiera conseguido una pareja.
-Hey Anna, no se como decirte esto, pero en la fiesta de campo, voy a estar con otra persona, Michael de Contabilidad. Me acaba de llamar, no quiere estar solo, y pues te habria conseguido a alguien pero Penelope al parecer esparcio un rumor acerca de ti, del que yo no sabia nada por cierto, y en la oficina todos te van a ver mal.- me dijo mordiendose la uña del indice.
Yo obvio me quede callada, pues la furia que estaba desde ayer, cuando no podia encontrar una cita, no era nada comparada con la que sentia por la traicion de mi mejor amiga.
-Amiga no te molestes, ya ahorita estaba pensando que seria mejor plan salir de compras, ir a algun spa, y salir a comer. Yo obvio puedo salir con Michael otro dia, y asi nos evitaremos las humillaciones.- me dijo sonriendo honestamente mientras se levantaba para darme un abrazo.
-No Marla, no es necesario, es otra de las peleas con Penelope, seguro nadie lo va a creer de verdad. Ademas no puedes dejar esperando a Michael, y yo no puedo faltar pues los chismes solo aumentarian.- le dije sonriendo.
-Que linda amiga. Ya sabes que si necesitas que nos vayamos, tomamos el tren y regresamos a la ciudad.- me dijo sonriendo mientras me daba unas palmaditas en la espalda.
Despues de tomar nuestras bolsas y volver a checar nuestros vestidos, salimos a la calle y tomamos un taxi a la estacion del tren, para poder salir de la ciudad.
Salimos de SoHo, para adentrarnos a New Jersey. Nos dirigimos a Stony Point, donde ya se podian ver los bosques.
Tomamos un taxi a 7 Lakes Drive, y Marla que habia nacido y crecido en New York, le dijo la direccion correcta a el taxista, yo lo unico que sabia era que ibamos al Lago Sebago, a una casa de una compañia de autos Europea, que era una de las compañias que nos pedian sloganes.
Despues de casi dos horas llegamos a la casa. Era blanca, grande y moderna, daba directamente a el lago, y habia varias motos estacionadas. Solo las personas importantes las podian usar, y solo despues de la comida y de la conferencia. Yo y Marla obvio ni lo habiamos pensado, incluso Penelope que tenia favores de la gente importante, no podia entrar en la casa ni usar los botes y las motos. Ella lo unico que podia hacer que nosotras no podiamos, era saludar a los jefes de las compañias, para poder obtener un asenso o un mejor trabajo.
Al llegar, la gente ya estaba comiendo botanas y tomando bebidas. Las mujeres coqueteaban con los hombres, los hombres hablaban de las motos y las gentes mayores hablaban de la compañia que dirigian. Pude identificar a algunos de mi oficina, todos notaron cuando llegamos y algunos se reian descaradamente.
Marla me apreto el brazo y me dijo:
-¿Quieres que nos vayamos?- me pregunto en voz baja. Yo levante la cabeza, sonrei y le dije:
-No, hay que quedarnos. Tu busca a Michael y yo voy por unas bebidas.-
Me separe de ella y me fui hacia el porche de la casa, donde servian las bebidas.
Me sentia tan humillada. No tenia pareja, estaba sola, mis compañeros se reian de mi, y estaba cien por ciento segura de que todo iba a terminar mal.
Ahora que veo todas mis preocupaciones ese dia pienso: "¿Porque me preocupe tanto, si todo iba a terminar tan bien?"
Penelope Harris
Publicado por
Mia
on sábado, 9 de julio de 2011
/
Comments: (2)
Ahora dejenme decir que mi enemistad hacia Penelope no fue culpa mia, ella lo hizo todo. Lo juro.
No quiero sonar como una niña de 5 años que le acaban de robar su muñeca pero realmente odio a Penelope Harris. Recuerdo que llegue al trabajo el primer dia, me presentaron a varios compañeros, hable con algunos, incluso hize planes con algunos para el fin de semana, pues realmente nunca fui antisocial ni nada por el estilo. Pero cuando el dia iba a acabar llego Penelope, no recuerdo que traia puesto exactamente pero debio haber sido muy a lo Kim Kardashian style. Todos la idolatraban o mas bien babeaban por ella, yo antes de formarme prejuicios, me acerque a que me la presentaran y a saludarla.
Ella, que estaba usando tacones del tamaño del Empire State Builiding, me vio hacia abajo y me dijo:
-Necesito un cafe moka, tres de leche, sin azucar, tamaño mediano y por favor, nada que no sea importado. Gracias Nadia*.- y solto una risita tan odiosa que estuve a punto de llamar al zoo porque una hiena se les habia escapado. Pero en vez de hacer esas cosas, me voltie, y me fui a sentar en mi escritorio a calmarme pues yo no me guardo nada, pero era el primer trabajo que obtenia sin que mi papa me ayudara.
Asi pasaron algunos meses, de traerle el cafe a gente, inventar esloganes tontos, etc. Hasta que un dia salio mi papa con una de sus novias que bien podian pasar como mis hermanas mayores en una de las paginas de periodico mas importantes de New York, page six*, decia algo asi:
"Que va a pensar la hija del magnate de la musica, Garreth Jones, deberia de darle tips a su padre sobre que hablar ahora que anda con Alicia Cho, pues las dos tienen la misma edad. Nuestro pesame a la autoestima de Annabeth Jones, trabajando diseñando esloganes en una compañia de mala muerte, mientras su padre es el unico que disfruta de todos los beneficios de su dinero."
Yo no me enoje claro, ya estaba acostumbrada a estas cosas, lo que me preocupo fue que alguien supiera que yo era la que era mencionada en la pagina.
Llegue al trabajo temprano y estaba en la computadora cuando llego Penelope hablando en voz alta:
-Oh Dios Mio, Annabeth, te has de sentir horrible ahora que el New York Post ha declarado a tu papá como un asalta cunas. ¿Como es que nunca nos habias mencionado que es un magnate de la música? No tienes porque avergonzarte, cielo.-
Dios mio, ese dia jure odio eterno a los cliches de chicas tontas que se visten bien y leen la page six esperando verse envueltas en unos de esos dramas algun dia.
Respire 3 veces, voltie a ver la reaccion de los demas, que obvio ya estaban dos checando google, y le dije a Penelope:
- Penelope no tengas celos de mi papa porque anda con Alicia Cho, se que mi papa algun dia te puede dar una cita con Lindsay Lohan, a como te vistes, es de tu tipo totalmente.- le dije sonriendo. Y por fin, encantada, vi como su cara se transformaba de una sonrisa de autosuficiencia a una de un frio odio mortal, seguro que esa respuesta no se la esperaba, y menos las risas de los demas en la oficina.
Desde entonces nuestras peleas de bajo perfil eran comunes, esperadas y totalmente normales en la oficina, asi que ya no nos decia nada Daniel, mi jefe.
Hacia mucho que ya no le respondia como le habia respondido aquella vez de lo del periodico, asi que estaba planendo encontrar a alguien muy guapo para que me acompañara y ella se tragara sus palabras.
De preferencia con acento ingles pues Penelope se moria por ellos, lastima que no sabia nada acerca de Christopher, pues el habria sido perfecto.
Lo busque en la seccion telefonica pero era casi obvio que no era de aqui, porque habia mencionado algo de un viaje en avion, sali toda la semana a diferentes antros a ver si me lo encontraba pero no lo encontre nunca y al final me di por vencida. Nunca lo iba a encontrar, y el fin de semana, el dia de campo, Penelope me iba a ganar, de nuevo.
*Nadia: forma de decir nadie.
*Page six: Pagina importante y famosa en Estados Unidos por sus chismes de la gente importante en la ciudad de Nueva York.
No quiero sonar como una niña de 5 años que le acaban de robar su muñeca pero realmente odio a Penelope Harris. Recuerdo que llegue al trabajo el primer dia, me presentaron a varios compañeros, hable con algunos, incluso hize planes con algunos para el fin de semana, pues realmente nunca fui antisocial ni nada por el estilo. Pero cuando el dia iba a acabar llego Penelope, no recuerdo que traia puesto exactamente pero debio haber sido muy a lo Kim Kardashian style. Todos la idolatraban o mas bien babeaban por ella, yo antes de formarme prejuicios, me acerque a que me la presentaran y a saludarla.
Ella, que estaba usando tacones del tamaño del Empire State Builiding, me vio hacia abajo y me dijo:
-Necesito un cafe moka, tres de leche, sin azucar, tamaño mediano y por favor, nada que no sea importado. Gracias Nadia*.- y solto una risita tan odiosa que estuve a punto de llamar al zoo porque una hiena se les habia escapado. Pero en vez de hacer esas cosas, me voltie, y me fui a sentar en mi escritorio a calmarme pues yo no me guardo nada, pero era el primer trabajo que obtenia sin que mi papa me ayudara.
Asi pasaron algunos meses, de traerle el cafe a gente, inventar esloganes tontos, etc. Hasta que un dia salio mi papa con una de sus novias que bien podian pasar como mis hermanas mayores en una de las paginas de periodico mas importantes de New York, page six*, decia algo asi:
"Que va a pensar la hija del magnate de la musica, Garreth Jones, deberia de darle tips a su padre sobre que hablar ahora que anda con Alicia Cho, pues las dos tienen la misma edad. Nuestro pesame a la autoestima de Annabeth Jones, trabajando diseñando esloganes en una compañia de mala muerte, mientras su padre es el unico que disfruta de todos los beneficios de su dinero."
Yo no me enoje claro, ya estaba acostumbrada a estas cosas, lo que me preocupo fue que alguien supiera que yo era la que era mencionada en la pagina.
Llegue al trabajo temprano y estaba en la computadora cuando llego Penelope hablando en voz alta:
-Oh Dios Mio, Annabeth, te has de sentir horrible ahora que el New York Post ha declarado a tu papá como un asalta cunas. ¿Como es que nunca nos habias mencionado que es un magnate de la música? No tienes porque avergonzarte, cielo.-
Dios mio, ese dia jure odio eterno a los cliches de chicas tontas que se visten bien y leen la page six esperando verse envueltas en unos de esos dramas algun dia.
Respire 3 veces, voltie a ver la reaccion de los demas, que obvio ya estaban dos checando google, y le dije a Penelope:
- Penelope no tengas celos de mi papa porque anda con Alicia Cho, se que mi papa algun dia te puede dar una cita con Lindsay Lohan, a como te vistes, es de tu tipo totalmente.- le dije sonriendo. Y por fin, encantada, vi como su cara se transformaba de una sonrisa de autosuficiencia a una de un frio odio mortal, seguro que esa respuesta no se la esperaba, y menos las risas de los demas en la oficina.
Desde entonces nuestras peleas de bajo perfil eran comunes, esperadas y totalmente normales en la oficina, asi que ya no nos decia nada Daniel, mi jefe.
Hacia mucho que ya no le respondia como le habia respondido aquella vez de lo del periodico, asi que estaba planendo encontrar a alguien muy guapo para que me acompañara y ella se tragara sus palabras.
De preferencia con acento ingles pues Penelope se moria por ellos, lastima que no sabia nada acerca de Christopher, pues el habria sido perfecto.
Lo busque en la seccion telefonica pero era casi obvio que no era de aqui, porque habia mencionado algo de un viaje en avion, sali toda la semana a diferentes antros a ver si me lo encontraba pero no lo encontre nunca y al final me di por vencida. Nunca lo iba a encontrar, y el fin de semana, el dia de campo, Penelope me iba a ganar, de nuevo.
*Nadia: forma de decir nadie.
*Page six: Pagina importante y famosa en Estados Unidos por sus chismes de la gente importante en la ciudad de Nueva York.


